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Ordenanzas y Creencias Cristianas en
la Antigua América
POR
JOHN A. WIDTSOE Y
FRANKLIN S. HARRIS, TR.


Un rito semejante al bautismo fué practicado por los americanos. "El uso del agua, más o menos santificada, era usada como una manifestación de purificación que le libraba a uno del pecado. Esto viene de un período pre-cristiano entre los mexicanos, mayas y otras naciones americanas. Ellos eran limpiados del pecado por lavamiento". (Bancroft 3:119).

Gann y Thompson, cuidadosos estudiantes de los mayas, dicen que éstos practicaban una forma de bautismo, y que la palabra maya por bautismo, significaba "renacer", y que los niños eran bautizados cuando tenían, poco mas o menos, 12 años de edad. (Véase Gann y Thompson, pp. 139, 140).

El bautismo no era conocido en ningunas de las provincias de Nueva España, sino en Yucatán, y este nombre lo daban ellos significando ser nacido otra vez, teniendo tan grande veneración que nadie quedaba sin él, creyendo ellos que recibían una pura disposición para ser buenos; que los demonios no podían dañarles y que eran puestos en el camino de la felicidad. Ningún hombre podía casarse sin él". (Antonio de Herrera, "Historia de América", 4:172).

"Con estos votos, a menudo estaba asociado el rito del bautismo, por aspersión o por inmersión en agua. Aun entre los rudos indios de Tierra del Fuego encontramos que el niño al nacer, era rápidamente sumergido en agua, rio por razones sanitarias, sino religiosas... En otra manera (el bautismo) parecería ser una purificación de un pecado inherente, en tal sentido era practicado por los nahuas de México, y los quichuas del Perú. Con los mayas de Yucatán era. de uso común y era conocido por el significante nombre de "el segundo nacimiento". (D. G. Brinton, "Reli-gions of Primitive Peoples", 1897, p. 195).

"Los nativos al tiempo de la cosecha del maíz acostumbraban sacrificar un hombre a los dioses de la cosecha. Alrededor del altar estaban esparcidos granos de maíz. Sobre éstos se ponían los adoradores y con cuchillos de piedra se herían las partes más sensibles de su cuerpo dejando caer las gotas de sangre sobre los granos. Estos eran comidos como alimento sagrado, como parte del sacrificio. (Oviedo, Historia de las Indias, Lib. X, cap. XI). Algo similar se acostumbraba en Perú al tiempo del equinoccio vernal, a todos los extranjeros se les ordenaba salir de la. ciudad de Cuzco, donde residía el Inca. Era inmolada una víctima humana, y las inmaculadas "Vírgenes del Sol" eran ordenadas a mezclar su sangre con avena y amasarla en pequeñas tortas. Estas eran distribuidas entre el pueblo y comidas, y una, enviada a cada una de las capillas y templos del imperio". (Balboa, "Histoire du Perú", pp. 125-127; D. G. Brinton, "Religions oí Pri-mitive Peoples", p. 190).

D. G. Brinton nos dice: "El asombro de los misioneros romanistas se elevó al horror cuando descubrieron entre varias naciones un rito de bautismo de aterradora similitud al de ellos, relacionado con la imposición de un nombre, hecho manifiestamente con el propósito de librarle de un pecado inherente, creyendo producir una regeneración de la naturaleza espiritual y aun, en más de una ocasión llamado por una palabra indígena significando "ser nacido otra vez".

Tal rito era de inmemorable antigüedad entre, los cherokees (tribu de indios en el este de los Estados Unidos) aztecas, mayas "y peruanos". (Myths of the New World, 1S68, pp. 125, 126). (También citado por Herrera, Historia de América, citado en "Scraps", p. 288; Gann y Thompson. "History of the Maya", pág. 140).

De la remota antigüedad de esta práctica nos asegura también Bancroft (Native Races, 3:119) y De Roo, quien dice: "Los misioneros cristianos y otros escritores de ese tiempo, (La conquista por España) aseguran que el bautismo —prácticamente el sacramento del bautismo— era administrado en varios distritos americanos desde tiempo inmemorial". (De Roo, pig: 466).

Sahagum, la más importante autoridad en lo que concierne a la religión de los aztecas de México, y quien vivió por los españoles, nos dice esto concerniente al rito del bautismo entre los aztecas: "El que bautizaba salpicaba agua en la cabeza del infante diciendo: "Oh, hijo mío, toma y recibe agua del Señor del Mundo, que es nuestra vida, es para lavar y purificar; que estas gotas puedan quitarte el pecado que te fue dado antes de la creación, del mundo, dado que todos nosotros estamos bajo su poder..." El rito era terminado con: "Ahora él está purificado y limpio de nuevo, y nuestra madre el agua le traiga él nuevamente al mundo". ("Historia de Nueva España", lib. 6, cap. 37).

En cuanto a la forma del bautismo y la edad de los bautizados, Brinton nos dice: "En Perú el niño era sumergido en fluido. En cualquier país la aspersión podía tomar el lugar de la inmersión. Eos che-rokees creían que, a menos que el rito fuera puntualmente efectuado cuando la criatura fuera de tres días de edad, inevitablemente moriría". ("Myths of the New World", pág, 128). Kastner, una autoridad en el asunto, nos habla también de la inmersión. (Citado por De Roo, p. 466).

Que el bautismo no era solamente una ceremonia nos es mostrado por el respeto y significado que se le atribuía en Yucatán y la América Central. El obispo Landa, de Yucatán, quien escribió a mediados del siglo XVI sobre las creencias religiosas de los mayas, dice esto: "Tienen ellos tal respeto por el bautismo que aquellos que tienen pecados sobre sus conciencias o se sienten inclinados a cometer pecados, se. confiesan con el sacerdote para encontrarse en estado de recibir el bautismo... Ellos creen que reciben de ello una disposición inclinada hacia la buena conducta que les preserva de toda tentación del demonio, con respecto a las cosas temporales, y por. medio de ese rito y la buena vida se aseguran la salvación". (Citado en la Enciclopedia de Religión y Etica "Hastings" 11:529).

Esta ayuda que hace posible llevar una vida buena y obtener "salvación" es mencionada también por De Roo: "Era el deber de todos los mayas tener bautizados a todos sus hijos, porque creían ellos que por esta ablución recibían una naturaleza más pura, eran protegidos de los espíritus malos y posibles desgracias. Sostenían, además, que una persona sin bautismo, ya. sea hombre o mujer no podía llevar una buena vida, ni hacer bien cosa alguna". (De Roo, pág. 467).
De estas variadas citas que nos han llegado por medio de la investigación histórica, es evidente que el bautismo era practicado en América por varios pueblos. Es también evidente que ellos entendían el bautismo como un 'renacimiento' limpiándoles del pecado y haciéndoles posible una vida mejor y la salvación.

El Libro de Mormón nos dice que, el significado y forma del bautismo fué enseñado a los antecesores de los indios por profetas de Dios (Léase II Nefi 9: 22-24; Moroni 6 y 8) y en verdad, el Salvador durante su visita a los nefitas les dió la instrucción siguiente con respecto al bautismo: "He aquí que descenderéis al agua, os pararéis en ella, y en mi nombre lo bau-tizaréis... diciendo: Habiendo sido autorizado por Jesucristo, yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Y entonces le sumergiréis en el agua, y después saldréis de ella". (III Nefi 11:23-26).

Fueron nombrados los oficiales de la Iglesia para llevar a cabo la obra. "Quetzalcoatl tenía sacerdotes que eran llamados quequetzalcohua, vale decir, sacerdotes de la orden de Quetzalcoatl", (Bancroft 3:259).

"A la cabeza del sacerdocio azteca estaba el "Señor de substancia Divina". Tenía un lugar en el concilio del Emperador, segundo en autoridad real. El siguiente rango era el sumo sacerdote de Ouetzalcoatl. . . quien tenía autoridad solamente sobre su propia casa. Los sacerdotes de Quetzalcoatl eran llamados por el nombre de su deidad tutelar. Los grados menores incluían los sacerdotes comunes... La orden menor era los pequeños sacerdotes, jóvenes que se estaban graduando en el oficio sacerdotal". (Spence, pág. 116).
El legendario Cristo de América efectuó milagros y enseñó doctrinas cristianas. Rosales, en su historia de Chile, declara: "Un hombre maravilloso había venido a ese país... quien efectuaba milagros, curaba repentinamente enfermos y daba vista a los ciegos". (Kingsborough, 6:419; Roberts 3:25).

"Se decía que, cuando las mujeres estériles oraban y hacían sacrificios a Quetzalcoatl, les era dado tener hijos. Era el dios de los vientos, y el poder de soplar le era atribuido, como también el de calmarlos... El suelo daba ricas cosechas sin cultivación". (Bancroft 3:259-260, 274).

"Al contemplar el sistema religioso de los aztecas, uno es sorprendido por su aparerríe falta de conexión, como si una parte de él emanara de un pueblo comparativamente refinado, abierto a influencias delicadas; mientras que el resto respira un espíritu de inmitigada ferocidad. Esto, naturalmente, sugiere la idea de dos distintas fuentes y autoriza la creencia que los aztecas han heredado de sus antecesores una fe dócil en la cual después injertaron su propia mitología. Esta última pronto se hizo dominante y dió ese obscuro colorido a los credos de las naciones conquistadas —que los mexicanos, igual que los romanos, parece que gus-tosamente lo incorporaron como propio, hasta que las mismas fúnebres supersticiones se asentaron sobre los más lejanos límites de Anahuac—". (Prescott, "México", 1: 47).

"Quetzalcoatl no quería tener nada que ver con la guerra, aun se tapaba los oídos cuando el asunto le era mencionado. Su época podría considerarse como de oro; como en el tiempo de Saturno, los hombres y' animales vivieron en paz". (Bancroft, 3; 274; Ro-berts 3:35).

Gann y Thompson támbela dicen que los mayas ayunaban antes de las ceremonias importantes. (Págs. 143, 144).

"Así llegamos, aun en primitivas condiciones, a ideales personales tales como Quetzalcoatl entre los aztecas, de quien se decía en sus leyendas que era un personaje majestuoso, casto en. su vida, contrario a la guerra, sabio y generoso en sus accionen,. deleitándose en el cultivo de las artes de la paz; o, como lo vemos entre los peruanos, en su héroe-cultural Tonapa, de cuyas enseñanzas un escritor católico del siglo XVI dice: "Tan íntimamente se parecen a los preceptos de Jesús que nada falta en ellos sino su nombre y el de su Padre". (D. G. Brinton, "Religions of Primitive Peoples", p. 251).

"Las doctrinas del benigno y santo Quetzalcoatl o Kukulcán deben ser clasificadas entre los grandes credos de la humanidad, y a su autor, único de todos los grandes maestros de moral excepto Cristo, inculcando una moralidad positiva, debe dársele precedencia sobre la mayoría de los grandes maestros chinos e hindúes de la antigüedad". (Short, p. 515).,

"Además de esta señal de una creencia en Cristo, una ceremonia, de sugestiva analogía con lo sacramento de la comunión, fué presenciada con asombro por los invasores (Cortés). Los sacerdotes aztecas fueron vistos preparando unas tortitas de harina, mezcladas con sangre, las que ellos consagraban y daban a la gente, quienes al comerlas mostraban signos de humildad y pena, declarando que era carne de deidad". (Prescott, 3:314).

"Quetzalcoatl "se separó de ellos, enviándoles de vuelta a su ciudad, instruyéndoles para decir a sus vecinos que, vendrían un día en que los hombres blancos desembarcarían en sus costas, por el lado del mar en el cual nace el sol; hermanos de él y teniendo barbas iguales a las de él, y que ellos gobernarían sobre la tierra". (Bancroft, 3:25).

METALES EN EL LIBRO DE MORMÓN

Lenguajes del Libro de Mormón

Provo, Utah: Maxwell Institute
The views expressed in this article are the views of the author and do not represent the position of the Maxwell Institute, Brigham Young University, or The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints.

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Traducido por Estrella La Font Díaz.

Moroni, el último de los profetas que se hizo cargo del documento que conocemos como el Libro de Mormón, escribió: "hemos escrito estos anales según nuestro conocimiento, en los caracteres que entre nosotros se llaman egipcio reformado; y los hemos transmitido y alterado conforme a nuestra manera de hablar. Y si nuestras planchas hubiesen sido suficientemente amplias, habríamos escrito en hebreo; pero también hemos alterado el hebreo" (Mormón 9: 32-33).

Esto sugiere que, aunque los nefitas emplearon caracteres egipcios, el hebreo siguió siendo su lengua nativa mil años después de que sus antepasados hubieran salido de Jerusalén para asentarse en el Nuevo Mundo. En el artículo anterior, sugerí que probablemente escribieron un texto hebreo haciendo uso de caracteres egipcios, y mostré ejemplos de tales textos procedentes del antiguo Cercano Oriente. Siendo así, no nos debería extrañar que se encontraran indicios del original en hebreo en la traducción al inglés del Libro de Mormón. Uno de tales indicios se advierte en el uso de consonantes en los nombre del Libro de Mormón, las cuales coinciden con las usadas en hebreo1.

Modismos hebreosAlgunas expresiones de las que se utilizan en el Libro de Mormón deben de haber parecido extrañas cuando se publicó en 1830, porque no están en buen inglés. Sin embargo, son expresiones válidas en hebreo, lo que nos da una idea de la lengua a partir de la cual tradujo José Smith.

Un ejemplo es lo que se denomina el "estado de construcción", en el que encontramos dos nombres hebreos, uno tras otro, con una estrecha relación gramatical. Por ejemplo, en inglés, se dice stone altar (lit. piedra altar, 'altar de piedra'), si bien en hebreo sería "altar piedra". Pero para poder reflejar, de manera correcta, la relación entre los dos nombres hebreos, es necesario decir "altar de piedra", aunque la palabra "de" no existe en el hebreo bíblico. Cuando el Libro de Mormón utiliza expresiones tales como plates of brass (lit. planchas de bronce) en vez de brass plates (lit. bronce planchas, 'planchas de bronce'), y mist of darkness (lit. niebla de oscuridad) en vez de dark mist (lit. oscura niebla), no hace sino reflejar el orden de palabras hebreo.

El acusativo cognato es un modismo hebreo en el que un verbo va acompañado de un objeto directo (acusativo) que se deriva de la misma raíz que el verbo. Algunos ejemplos del Libro de Mormón son: I dreamed a dream (lit. soñé un sueño), cursed with a sore cursing (lit. maldecidos con una grave maldición) (en vez de cursed sorely, lit. gravemente maldecidos), work all manner of fine work (lit. trabajaran toda clase de finos trabajos) (en vez de work well, lit. trabajaran bien), y judge righteous judgment (lit. juzgasen juicios justos) (en vez de judge righteously, lit. juzgasen justamente). Las expresiones de este tipo son redundantes en inglés, pero necesarias en hebreo.

Palabras con significado hebreoAlgunas de las palabras que se emplean en la traducción al inglés del Libro de Mormón reflejan un significado hebreo. Por ejemplo, Alma 49: 22 habla de "las piedras y flechas que les arrojaron". Mientras que el verbo "arrojar" tiene sentido en el caso de las piedras, para las flechas se utilizaría el verbo "lanzar". De hecho, el verbo hebreo yrh, que significa "arrojar" (por ej. piedras, como en Números 21: 30; Job 38: 6), también significa "lanzar" cuando se trata de flechas (ej. Éxodo 19: 13; 1 Samuel 20: 11; 20; 36-37; 2 Reyes 13: 17; 19: 32).

En 1 Nefi 1: 6, leemos que mientras Lehi "estaba orando al Señor, apareció una columna de fuego y habitó [dwelt] sobre una roca ante él". El término inglés dwelt normalmente implica mucho tiempo, por lo que habría sido mejor usar sat (lit. 'se sentó') o rested (lit. 'descansó'). Es significativo que el verbo hebreo ysb tiene ambos significados, "morar/habitar" y "sentarse". Por ejemplo, los hijos de Jacob "se sentaron a comer" (Génesis 37: 25), pero "Israel habitó en aquella tierra" (Génesis 35: 22). En ambos pasajes se usa el mismo verbo.

En Alma 13: 18, leemos que Melquisedec "era rey de Salem; y reinó bajo su padre". Para una mente inglesa, esto implicaría que Melquisedec gobernaba a la vez que su padre mientras éste todavía vivía. Pero no ocurre así en hebreo, en el que la palabra que significa "debajo" también quiere decir "en lugar de", como en Génesis 4: 25, donde Dios da a Eva otro hijo "en lugar de Abel, a quien Caín mató", o en Génesis 22: 13, donde Dios proporcionó a Abraham un carnero para sacrificarlo "en el lugar de su hijo" Isaac. En varios pasajes, se usa esta palabra para referirse a alguien que sirvió como rey en sustitución de su predecesor (1 Reyes 3: 7; 2 Reyes 14: 21; Jeremías 22: 11; 37: 1), igual que sucede en el pasaje del Libro de Mormón.

El primero de los que escribió el Libro de Mormón, Nefi, cuenta cómo obtuvo un documento, escrito sobre planchas de bronce, de una "tesorería" de Jerusalén (1 Nefi 4: 20, 24). Para el lector moderno, puede parecer extraño que se guardasen libros en una tesorería en vez de una biblioteca. Parecería más lógico guardar los libros en una biblioteca que en una tesorería. Sin embargo, los pueblos antiguos guardaban con frecuencia documentos en las tesorerías. Un solo pasaje bíblico, Ezra 5: 17-6:2, habla de una "casa del tesoro" que contenía documentos escritos. La palabra que se usa en arameo para "tesoro" en este pasaje es ginzayyâ, de la raíz que significa "guardar, ocultar" tanto en hebreo como en arameo. De la misma raíz es el término hebreo mishnaico gnîzah, que designa un depósito para rollos de sinagoga deteriorados, y gannaz, "archivero" o encargado de registros. La práctica de depositar rollos deteriorados en la tesorería de una sinagoga continúa en el judaísmo hasta hoy. Algunos pueblos antiguos, incluidos los griegos, guardaban documentos en sus tesorerías.

En el capítulo quinto de su libro, Jacob, hermano de Nefi, narra una parábola sobre un olivo plantado en un "viñedo". Lo más lógico sería que un olivo estuviera en un huerto y las vides en un viñedo. Pero de nuevo encontramos referencias antiguas según las que se plantaban árboles en los viñedos. El rey israelita Ahab le pidió a Naboth: "Dame tu viñedo, que yo lo pueda tener como jardín de hierbas (verduras)" (1 Reyes 21: 2). De manera similar, en los Cantares de Salomón 8: 11-13, el viñedo se considera como un jardín. Un capítulo antes, leemos que las granadas crecían en el viñedo junto con las uvas (Cantares 7: 12). En Lucas 13: 6-9, se habla de una higuera plantada en un viñedo. En la Mishnah judía (Zeraim 4: 1-8:1), leemos que los rabíes de hace dos mil años discutían sobre qué otras cosas se podían cultivar en un viñedo sin quebrantar la ley mosaica sobre las diversas especies. La mayoría pensaba que en un viñedo se podían plantar verduras, granos, y flores, con tal que hubiera suficiente espacio entre las varias especies. También trataban la cuestión de si se debían dedicar más cuidados a las vides que a los árboles, fueran frutales o no; a este respecto, mencionan tanto el olivo como la higuera (Zeraim 4: 1-8:1). La palabra que se usaba en egipcio antiguo para "viñedo" también significa "jardín", que unas veces se escribe con el determinante ideográfico de vid y otras con el de árbol. El escriba egipcio Any menciona doce vides que él plantó en su jardín, junto con 100 higueras, 170 datileras, y otras plantas.

Juegos de palabras hebreosEn ocasiones, hay pasajes del Libro de Mormón que tienen más sentido cuando nos damos cuenta de que en hebreo habría en ellos juegos de palabras. Uno de los más conocidos se encuentra en la historia de unos conversos lamanitas, a quienes los nefitas permitieron habitar la tierra llamada Jersón (ingl. Jershon). Este nombre, aunque no se documenta en la Biblia, posee un auténtico origen hebreo: la raíz yrs significa 'heredar', y el sufijo -ôn es un toponímico2. Es teniendo esto en mente como debemos interpretar las palabras de Alma 27: 22 ("y esta tierra de Jersón es la que daremos a nuestros hermanos por herencia"), Alma 27: 24 ("para que hereden la tierra de Jersón"), y Alma 35: 14 ("tienen tierras para su herencia en la tierra de Jersón").

Encontramos otro juego de palabras en 1 Nefi 16: 34, donde leemos "que murió Ismael, y fue enterrado en el lugar llamado Nahom. Y sucedió que las hijas de Ismael se lamentaron sobremanera a causa de la muerte de su padre". El nombre Nahom deriva, como resulta evidente, de la raíz hebrea nh.m, 'lamentarse, consolar'.

Nombres del Libro de MormónAlgunos eruditos han investigado los nombres del Libro de Mormón y han señalado que muchos de ellos poseen etimología hebrea, incluso en los casos en que no aparecen en la Biblia. Así, por ejemplo, el nombre de Zarahemla, la capital nefita, procede del hebreo zerac-h.emlah, 'semilla/simiente de compasión'.

Ciertos nombres del Libro de Mormón hacen uso del gentilicio hebreo, que denota origen étnico o geográfico. En hebreo, -î es el sufijo gentilicio en masculino singular. En el Libro de Mormón se encuentra en nombres como Moroni ('moronita, de la tierra de Morón'), Lamoni ('lamanita'), y Muloki ('mulekita'). Mulek fue hijo de Sedequías, el último rey de Judá, por lo que es muy significativo que su nombre se derive de la raíz hebrea para "rey". Hay unos pocos nombres en el Libro de Mormón, tales como Nefi, Paanchi, y Pahorán, que son de origen egipcio, y reflejan el hecho de que el libro se escribió originalmente con caracteres egipcios.

Formas poéticas hebreasEn el Libro de Mormón también se encuentran estructuras poéticas hebreas. Las dos formas más frecuentes son el paralelismo y el quiasmo. El paralelismo consiste en la repetición de un verso, a menudo sustituyendo elementos clave del mismo, mientras que el quiasmo (nombre que procede de la letra xi, X) es un paralelismo invertido, en el que el segundo verso se construye en orden inverso en relación con el primero. Veamos unos ejemplos de ambas estructuras, tomados de Isaías 2: 2-3:

El monte de la casa del Señor
–será establecido en lo alto de los montes,
–y será exaltado por encima de las colinas;
–Y todas las naciones correrán a él.
–Y muchas personas irán y dirán, Venid, y subamos
–al monte del Señor, –a la casa del Dios de Jacob;
–y nos enseñará sus caminos,
–y caminaremos por sus senderos;
–porque de Sión saldrá la ley,
–y la palabra del Señor de Jerusalén.

Cada par de versos numerados contiene una construcción paralela. Así, en a-a', "será establecido" se corresponde con "será exaltado", y "lo alto de los montes" con "por encima de las colinas". En b-b', "naciones" se relaciona con "personas" y "correrán" con "irán". En c-c', "monte del Señor" tiene como correlato "casa de Dios". En d-d', "nos enseñará" está en relación con "caminaremos" y "sus caminos" con "sus senderos". Los versos e-e' constituyen estructuras quiásticas; en ellos, "de Sión", al principio de e, se corresponde con "de Jerusalén", al final de e', mientras que "la ley", que está al término del verso e, se halla en relación con "la palabra de Dios", que está al comienzo de e'.

El Libro de Mormón hace uso de estas dos antiguas formas poéticas y a veces sus quiasmos son bastante complejos. Seguidamente reproducimos uno de los ejemplos más sencillos de quiasmo, tomado del relato de la señal del nacimiento de Cristo que se encuentra en 3 Nefi 1: 15:
–porque he aquí, a la puesta del sol
–no hubo obscuridad;
–y el pueblo comenzó a asombrarse
–porque no hubo obscuridad
–al caer la noche.
En la época en que José Smith tradujo el Libro de Mormón, apenas se acababa de descubrir la presencia de quiasmos en la Biblia; de hecho, la mayoría de los eruditos en cuestiones bíblicas la desconocían, y no digamos la gente corriente. José Smith no sabía hebreo por aquel entonces; no obstante, su traducción al inglés refleja la estructura de la lengua hebrea. ¿Cómo es posible esto? Mientras que los no creyentes podrían atribuirlo a una mera coincidencia, los que aceptan la autenticidad del Libro de Mormón como un texto israelita antiguo también aceptan el testimonio, dado por José Smith, de que fue a través de la inspiración divina como sacó a la luz el Libro de Mormón para la gente de nuestra época.

Notas:
1. Ver John A. Tvedtnes, "A Phonemic Analysis of Nephite & Jaredite Proper Names", Newsletter and Proceedings of the Society for early Historic Archaeology No. 141, diciembre 1977.

2. En inglés, la J se pronunciaba antiguamente como Y, al igual que en Alemán.


LENGUAJES EN EL LIBRO DE MORMÓN - VIDEO

El libro de Mormón - Mp3

Enseñanzas del Profeta José Smith